Sergio Lavya, conductor de ride-share en el sur de Florida, perdió casi 90 kilos tras una cirugía y un cambio de estilo de vida y no pudo reactivar su cuenta porque la plataforma no reconoció su nueva apariencia. Tras dos años sin conducir, bajó de 370 a alrededor de 170 libras y quiso volver a trabajar solo unas horas por las noches y los fines de semana. La compañía rechazó la foto de su perfil y cerró su cuenta de manera permanente, pese a sus intentos de demostrar su identidad. El abogado Howard Finkelstein, colaborador de la sección Help Me Howard de WSVN 7News, explicó que los conductores son contratistas independientes y carecen de un departamento de recursos humanos al que acudir, por lo que es clave dar con la persona adecuada dentro de la empresa. Tras la intervención del programa, la compañía revisó el caso y reactivó la cuenta de Lavya al día siguiente. Finkelstein aconsejó a los usuarios ser persistentes, ya que la intermediación de sistemas de inteligencia artificial dificulta resolver este tipo de problemas sin escalar el caso.
