La Audiencia Provincial de Cáceres ha condenado a 76 años de prisión, en total, a tres integrantes de la familia propietaria del Gran Circo África por someter entre 2020 y 2024 a una familia de trabajadores —un matrimonio y sus dos hijos menores— a un régimen continuado de violencia, humillaciones, explotación laboral y agresiones sexuales a los menores. La investigación arrancó cuando la mujer logró escapar y, días después, su marido abandonó también el circo y denunció los hechos ante la Guardia Civil en la provincia de Cáceres; el operativo liberó a los menores y abrió las diligencias.
La sentencia, instruida por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de Trujillo, declara probado que el matrimonio sufrió golpes, amenazas, insultos y actos vejatorios en un contexto de "absoluta dominación", con episodios "calificables de torturador". Los dos hijos padecieron agresiones físicas, amenazas, castigos y trabajos forzados, además de "actos de naturaleza sexual" —algunos grabados con móviles— que fueron clave para corroborar los testimonios. La Sala condena al propietario y a uno de sus hijos por un delito contra los derechos de los trabajadores, tres delitos contra la integridad moral por cada miembro de la familia, varias agresiones sexuales a menores, una tentativa y elaboración de material pornográfico infantil. En cambio, absuelve a los acusados del delito de trata de seres humanos que sostenía la Fiscalía y a una cuarta procesada por dudas sobre su participación.
Los condenados indemnizarán solidariamente a las víctimas con 180.000 euros (50.000 a la madre, 30.000 al padre y 50.000 a cada hijo) y afrontan órdenes de alejamiento, prohibiciones de comunicación, libertad vigilada e inhabilitación para actividades con menores.
