El condado de Henrico, en Virginia, ha pedido a sus miles de empleados públicos —incluidos docentes y personal de emergencias— que reduzcan su consumo eléctrico ante una subida del 25% en la tarifa que paga la administración local a partir del 1 de julio. El incremento elevará los costes en unos 5 millones de dólares el próximo año fiscal, según un correo interno del gerente del condado, John Vithoulkas, difundido por 404 Media. La medida pide apagar luces y equipos al final de la jornada, desenchufar aparatos y limitar el uso de calefactores individuales, que cuestan entre 150 y 300 dólares anuales cada uno al condado.
Henrico, de más de 350.000 habitantes y vecino de Richmond, alberga 37 centros de datos —entre ellos uno de Meta desde 2017— y tiene previstas 17 nuevas instalaciones, incluida la conversión de cientos de acres de campos de batalla de la Guerra Civil. La llegada masiva de estos centros ha disparado la demanda eléctrica y encarecido las facturas de los residentes. En mayo, vecinos ya mostraron su rechazo en reuniones comunitarias por el alza de precios, el consumo de agua y el ruido. Mientras tanto, la asamblea legislativa de Virginia aprobó el año pasado una subida de tarifas con medidas paliativas que no han frenado el impacto para los hogares.
