Una comunidad de Bristol ha manifestado su indignación ante la instalación de un mural generado por inteligencia artificial en el pub Jolly Colliers, ubicado en el distrito de Bedminster. La carta de protesta, hallada pegada a la fachada, califica la obra como un "desprecio" y una "ofensa" a los creativos locales, acusando a los propietarios de "perezos" por no haber consultado a los artistas tradicionales. El mural, que muestra globos de aire caliente y el Puente Colgante de Clifton, ha sido criticado por su falta de originalidad y por contener errores evidentes, como edificios inventados.
Nina Raines, del Bristol Mural Collective, argumenta que el uso de renderizados artificiales socava la reputación internacional de Bristol como hub creativo, además de ser dañino para el medio ambiente. Ollie Gilliard, artista local conocido como Gage Graphic, señala que la combinación de vinilo brillante y gráficos por computadora carece de la textura humana y la narrativa de las obras pintadas a mano, describiéndolas como "plagio sin alma". Por su parte, Punch Pubs & Co., propietaria del establecimiento, defendió la decisión como una "solución temporal" debido a las condiciones de la pared exterior, prometiendo trabajar con artistas locales para reemplazar la obra en la próxima semana.
