Un artículo de blog de APNIC destaca la necesidad de actualizar regularmente las claves criptográficas, especialmente en el contexto de la creciente amenaza de la computación cuántica. La computación cuántica podría hacer que las claves actuales sean vulnerables en el futuro, lo que exige la transición a algoritmos criptográficos 'post-cuánticos'. Si bien la mayoría de la infraestructura DNSSEC no requiere inmediatamente estas actualizaciones debido a la corta duración de uso de las claves (meses a dos años), la clave de firma de la raíz DNS (KSK) es una excepción, ya que su reemplazo es un proceso complejo que requiere un período de transición prolongado. El artículo enfatiza que todas las claves DNSSEC deben rotarse regularmente para mantener la seguridad, aunque la frecuencia óptima varía. El proceso de actualización de la KSK actual (KSK-2017) a la nueva (KSK-2024) está en curso, y se espera que se complete en octubre de 2026. El artículo también describe un método (definido en RFC 8145) para monitorear la adopción de la nueva clave por parte de los resolvers DNS, analizando las señales de confianza que incluyen en sus consultas.
