Commonwealth Fusion Systems (CFS) anunció el jueves una nueva ronda de financiación de 1.000 millones de dólares, con la participación de «inversores institucionales significativos», como fondos de pensiones, fondos soberanos y socios corporativos industriales y de infraestructura. La compañía no reveló los nombres de los participantes. Con esta inyección, la startup acumula 4.000 millones de dólares recaudados desde su fundación.
El capital llega mientras CFS acelera su gasto: la empresa construye Sparc, su reactor de demostración, y ultima el diseño de Arc, su primera central eléctrica comercial prevista en Virginia. El director ejecutivo, Bob Mumgaard, ha señalado que la compañía seguirá captando recursos. CFS no ha divulgado el coste de Sparc ni el de Arc, aunque el exgobernador de Virginia Glenn Youngkin describió en 2024 a Arc como una «central de fusión de varios miles de millones de dólares».
Es la mayor ronda de CFS desde los 1.800 millones de dólares obtenidos en 2021. En agosto, una ampliación previa de 863 millones de dólares contó con Nvidia, Google, Khosla Ventures y Breakthrough Energy Ventures. CFS persigue la fusión por confinamiento magnético, que atrapa el plasma en campos intensos para mantenerlo lo suficientemente denso y caliente como para provocar la reacción.
Sparc, según la compañía, alcanzará el equilibrio científico en 2027: el umbral en el que las reacciones liberan más energía de la que consume el reactor para encenderlas. Hasta ahora, solo el dispositivo de la National Ignition Facility del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore lo ha logrado. Eni comprará más de 1.000 millones de dólares en electricidad de Arc, y Google ha adquirido 200 megavatios, la mitad de la producción prevista de la planta.
