Una nueva ola de humor en Estados Unidos está utilizando la sátira para cuestionar la narrativa dominante de las empresas de inteligencia artificial, que promueven la tecnología como inevitable y omnipotente. Esta tendencia, que abarca desde redes sociales hasta el teatro de stand-up, busca desmontar la idea de que la IA representa el apogeo de la humanidad, destacando en su lugar las contradicciones y riesgos asociados a su adopción masiva.
La sátira se manifiesta en diversos formatos: anuncios falsos en el metro de Nueva York que parodian startups de IA, videos de TikTok que exponen las limitaciones de los bots de IA en entrevistas de trabajo o consultas médicas, y obras de teatro que personifican la obsesión de las empresas por captar usuarios. Comediants como Aya Huseen y Tom Nestor critican la dependencia excesiva de estas herramientas, mientras que otros, como Alberta Devor, utilizan el humor para explicar las limitaciones cognitivas de los modelos de lenguaje, invitando a la audiencia a reflexionar sobre el uso crítico de la tecnología.
Los datos respaldan esta preocupación: una encuesta de Gallup indica que el 79% de los estadounidenses cree que la IA reducirá los empleos, y una encuesta de CNN muestra que el 81% está más preocupado que entusiasmado con el impacto de la IA en el estilo de vida. Además, solo el 11% de los estadounidenses apoyaría la construcción de un centro de datos local. Esta ola de comedia actúa como un contrapeso a las declaraciones de ejecutivos como Sam Altman y Elon Musk, ofreciendo una perspectiva crítica que podría influir en la percepción pública y, potencialmente, en las estrategias de las propias empresas tecnológicas.
