Cofertility, una startup con sede en Los Ángeles fundada en 2022, ofrece congelación de óvulos gratuita a mujeres de entre 21 y 33 años a cambio de que donen la mitad de los óvulos extraídos a parejas que los necesitan para concebir. Su modelo, llamado egg sharing (compartir óvulos), se articula mediante dos programas, Split Fresh y Split Frozen, y permite a las usuarias financiar la preservación de su fertilidad sin dinero en efectivo. La empresa, que en 2024 cerró una ronda Serie A de 16 millones de dólares, intermedia entre las donantes y los futuros padres, a quienes muestra perfiles con datos físicos, médicos y genéticos de las donantes. La CEO Lauren Makler, exempleada de Uber, dirige la compañía y defiende la idea de que “el mejor momento para congelar óvulos es cuando menos puedes pagarlo”. El reportaje recoge los testimonios de Yuchen “Sue” Tu, una violinista de 24 años, y de otra donante apodada Mona, que detallan el proceso de selección, la estimulación hormonal, la extracción mediante punción transvaginal y los riesgos asociados, como el síndrome de hiperestimulación ovárica o la torsión ovárica. Cofertility no es una clínica médica, sino un intermediario que cubre los costes médicos a cambio de vender los óvulos sobrantes. La compañía enmarca su servicio como una herramienta de autonomía reproductiva para mujeres jóvenes sin planes inmediatos de maternidad, en un mercado en plena expansión tras la entrada de capital riesgo, calculadoras de probabilidad de concepción con inteligencia artificial y planes de pago de clínicas consolidadas. El artículo describe la experiencia de las usuarias con la empresa, incluida una videollamada en la que una empleada intentó grabar a Sue tocando el piano a pesar de que su instrumento es la viola, y plantea interrogantes sobre la comercialización de la fertilidad y la presión social para congelar óvulos.
