La asociación Codeberg e. V., que opera una plataforma de alojamiento de código libre, aprobó en su asamblea anual dos mociones que blindan su plataforma frente a los grandes modelos de lenguaje (LLM). La primera compromete a la organización a no utilizar el código ni los datos de proyectos y usuarios para entrenar herramientas de inteligencia artificial generativa, al considerar esta tecnología incompatible con el desarrollo responsable de software libre. La segunda, aprobada por 358 votos a favor, 144 en contra y 14 abstenciones, con una participación cercana al 50 % de los miembros activos, modificará los términos de uso para prohibir los llamados proyectos 'vibe-coded', generados de forma masiva mediante IA sin una comunidad real detrás.
Codeberg argumenta que los LLM encarecen el ecosistema digital: disparan el precio de componentes como SSD y memoria —un disco que costaba 700 euros hace unos años ahora ronda los 3.700—, tensan sus servidores por el rastreo indiscriminado de crawlers que ingieren todo el contenido, y fomentan proyectos fantasma con un solo desarrollador que consumen más recursos que proyectos comunitarios con muchos usuarios. La asociación advierte además del impacto social y ambiental: los centros de datos para entrenar IA elevan la factura eléctrica y de agua de las comunidades vecinas, presionan para usar combustibles fósiles y amenazan la colaboración que sostiene al software libre.
