Joe Lonsdale, cofundador de Palantir, argumentó en un evento de Reuters que la sociedad debe ser menos juzgadora sobre el ataque estadounidense a una escuela en Irán, sugiriendo que las decisiones militares pueden ser complejas y que los líderes iraníes podrían haber manipulado los objetivos para generar simpatía global. Lonsdale, quien participó en una charla con inversores, afirmó que es fácil juzgar desde el exterior y que podría haberse cometido un error fatal en una cadena de decisiones, aunque reconoció la tragedia de los más de 150 muertos, la mayoría niños. Esta postura contrasta con informes del Consejo de Seguridad de la ONU que sugieren que el ataque podría constituir un crimen de guerra, y con declaraciones del Pentágono que atribuyen la sobredependencia de la tecnología de Palantir al error en el objetivo. Lonsdale, quien tiene una inversión de 6.000 millones de dólares en 8VC y está vinculado al think tank conservador Cicero Institute, ha defendido la moralidad de la industria de la defensa, argumentando que la falta de profesionales en el sector podría haber llevado a catástrofes como el 11-S. Su narrativa ignora las críticas a la rendición de cuentas de las empresas tecnológicas en la guerra, priorizando la visión de que la tecnología es una herramienta neutral y que la regulación excesiva podría tener implicaciones financieras para sus inversiones en defensa.
