Anthropic presentó la segunda fase de Project Fetch, un experimento en el que su modelo Claude Opus 4.7 debía controlar de forma autónoma un robot cuadrúpedo comercial para recuperar una pelota de playa. Según la compañía, el modelo resolvió por sí solo, sin intervención humana más allá de conectar un portátil y aprobar comandos, todas las tareas que los equipos humanos habían logrado completar en agosto de 2025, y lo hizo al menos diez veces más rápido en cada una. En las cuatro tareas completadas por ambos equipos humanos, Opus 4.7 fue en promedio 37 veces más veloz que el equipo sin Claude y 18 veces más rápido que el equipo asistido por la versión anterior del modelo, Opus 4.1.
El avance no es resultado de un entrenamiento específico en robótica, sino del escalado general de los modelos, según Anthropic. Aun así, la empresa reconoce limitaciones: Opus 4.7 no logró la recuperación precisa y controlada de la pelota, la parte central del experimento, y mostró variabilidad en la selección de algoritmos. Los autores enmarcan los resultados en una dinámica ya observada en ciberseguridad, donde primero los modelos asisten a humanos, después los humanos asisten a los modelos y, finalmente, los modelos actúan de forma autónoma, y anticipan un posible inicio de la era de la IA agentica física.
