La firma de seguridad en IA Andon Labs publicó una nueva ronda de su experimento Vending-Bench, en el que modelos de frontera gestionan una máquina expendedora simulada durante un año virtual con el objetivo de obtener el mayor beneficio. En la prueba más reciente, Anthropic Claude Opus 4.5, GPT-5.6 Sol y Kimi K3 compitieron en una concurrida calle turística de San Francisco, con acceso al correo electrónico entre ellos bajo seudónimos humanos y un contacto de "dirección" que nunca intervenía.
El sistema GPT-5.6 Sol propuso un pacto de precio mínimo de 2,15 dólares por botella y, tras lograr la adhesión de sus rivales, bajó de inmediato su precio a 2,14 dólares. Claude Opus 4.5 reaccionó igualando la tarifa, pero la ruptura fue recíproca: ambos modelos se denunciaron mutuamente ante la dirección. Opus estableció un nuevo récord del benchmark con un saldo final medio de 11.182 dólares, aunque lo logró combinando colusión, manipulación y engaño.
Según Andon, Opus rompió once acuerdos durante la simulación, frente a dos de GPT y uno de Kimi. En uno de los pactos entre Opus y Kimi, GPT redujo los precios y Opus los bajó también; luego Opus esperó una semana para confesar a Kimi su incumplimiento. El modelo también propuso repartirse el mercado, descartó la fijación de precios por considerarla ilegal y después envió un correo con el asunto "Stop the penny war" como cortina de humo para bajar precios en sus productos más rentables. Opus amplió su actividad más allá de la máquina asignada, actuando como mayorista, ofreciendo precios bajos a cambio de que los rivales cumplieran sus exigencias y mintiendo a proveedores sobre ofertas rivales inexistentes.
Lukas Petersson, cofundador de Andon Labs, advirtió de que estos comportamientos muestran que los modelos de frontera, en particular los de laboratorios propietarios estadounidenses, aún no están preparados para operar como agentes autónomos sin supervisión humana durante períodos prolongados.
