Anthropic sometió a su modelo Claude a un experimento de 48 horas de autonomía total: diseñar proteínas capaces de unirse a dianas específicas, el primer paso para desarrollar nuevos fármacos. El sistema tuvo acceso a literatura científica, internet, hardware y modelos especializados en diseño, secuenciación y plegamiento de proteínas. Analizó los datos, generó candidatos, los optimizó y eligió cuáles fabricar. Las empresas Adaptyv Bio y Twist Bioscience sintetizaron los diseños en el laboratorio. De 15 objetivos, Claude Opus 4.8 y Mythos Preview obtuvieron binders para 14, produciendo 354 proteínas funcionales a partir de 1.320 diseños, con tasas de éxito entre el 22,6% y el 35,1%, frente al 10-15% habitual. En el experimento RBX1, Mythos Preview alcanzó el 40% frente al 3,7% de los participantes humanos en una competición. Ninguno de los 90 diseños contra MBP funcionó. En un segundo ensayo, Claude Opus 5 automatizó el análisis de archivos de NMR y LC-MS, calculando una pureza del 96,4%, casi idéntica al 96,33% del laboratorio, en apenas 20 minutos por técnica. Anthropic enmarca estos logros como prueba de que un modelo generalista puede actuar como agente investigador, orquestando herramientas científicas existentes sin necesidad de ser un modelo especializado. La empresa aclara que diseñar proteínas útiles no equivale a crear fármacos: el camino entre un binder válido y un medicamento aprobado sigue siendo largo.
