Ciudades de todo Estados Unidos están abandonando o suspendiendo contratos con Flock Safety, una empresa de tecnología de vigilancia que utiliza cámaras con reconocimiento automático de matrículas (ALPR). Bend, Oregón, fue una de las primeras en hacerlo, tras la presión pública y preocupaciones sobre la privacidad de los datos. Flock ha generado controversia por su potencial uso en la aplicación de la ley, incluyendo la posibilidad de compartir datos con agencias federales como la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Un estudio reveló que varias agencias de aplicación de la ley en Washington compartieron datos de Flock con ICE. Tras una campaña publicitaria sobre la búsqueda de perros perdidos, Flock planeó una asociación con Ring (Amazon), que también fue cancelada debido a la reacción negativa del público. La empresa ha expandido su tecnología a drones equipados con cámaras de alta potencia, capaces de seguir vehículos y personas, lo que ha intensificado las preocupaciones sobre la vigilancia masiva. Aunque Flock afirma que sus cámaras no rastrean vehículos, el uso de inteligencia artificial permite a las fuerzas del orden crear líneas de tiempo y obtener información detallada sobre los vehículos, incluyendo características y detalles. La empresa también está implementando cámaras más amplias que pueden detectar personas, aunque niega utilizar reconocimiento facial.
