Circuitos malditos: el oscilador de avalancha inversa con un transistor invertido

Fuentes: Cursed circuits #6: reverse avalanche oscillator

Un transistor conectado al revés, con la base sin conectar, puede comportarse como un oscilador que enciende y apaga un LED si se alimenta con unos 14-20 V. El montaje, deliberadamente extraño, forma parte de la serie "Cursed circuits" y sirve para recordar que los semiconductores son dispositivos mucho más complejos de lo que suelen mostrar los libros de texto.

El secreto está en la curva tensión-intensidad del transistor NPN usado en polarización inversa con la base flotante. En esa orientación, la unión del lado del emisor, dopado con mayor intensidad (n++), presenta una zona de deplexión más fina y rompe por avalancha a unos 8,2 V en lugar de los cerca de 50 V habituales en una 2N2222 montada de forma convencional. Esa primera ruptura abre una conducción que, según la curva obtenida experimentalmente, se sostiene con tensiones cada vez menores a medida que crece la corriente, lo que descarta cualquier equilibrio estable.

En la práctica, un condensador se carga a través de una resistencia de 1 kΩ hasta superar ese umbral; entonces la unión conduce con fuerza, el condensador se descarga bruscamente hasta unos 9,1 V y el transistor se corta, repitiéndose el ciclo. El artículo compara el comportamiento con el de una lámpara de neón, que también presenta una tensión de cebado superior a la de mantenimiento, y detalla por qué un diodo convencional no produciría oscilación. El autor reconoce que el circuito es ineficiente, requiere tensiones elevadas y un condensador robusto y tiene un ciclo de trabajo pésimo, pero lo presenta como una pieza didáctica sobre física de uniones.