El norte peninsular concentra una gran variedad de senderos circulares que permiten empezar y terminar en el mismo punto, sin necesidad de grandes desplazamientos entre paisajes. Esta selección reúne cinco itinerarios repartidos entre Galicia, Asturias, Cantabria, Navarra y Huesca, con distancias y niveles de exigencia diferentes, desde paseos breves de menos de una hora hasta recorridos de varias horas.
En Ourense, el Cañón do Río Mao propone un circuito de 16 kilómetros (unas seis horas, dificultad moderada) que parte de la Fábrica de la Luz, asciende hasta la necrópolis medieval de San Lourenzo de Barxacova y desciende por una pasarela de madera junto al río. En la costa asturiana, la ruta de Cabo Busto (Valdés, siete kilómetros, tres horas, dificultad baja) combina pinares, acantilados, miradores y un faro entre Bustu y Punta de Arenosos.
Las opciones más cortas están en Cantabria y Navarra. La Fuente del Francés (Hoznayo, dos kilómetros, una hora) sigue el río Aguanaz entre molinos, ruinas de una embotelladora y un antiguo balneario. El Paseo de los Sentidos (SL-NA 61A, dos kilómetros, 30 minutos) recorre un hayedo-abetal navarro junto a la ermita de la Virgen de las Nieves, cruzando dos veces el río Urtxuria. En el valle de Benasque (Huesca), el sendero botánico de las Gorgas del Alba (2,5 kilómetros, una hora) desciende y sube por las dos márgenes del río Ésera, con cascadas, rápidos y paneles informativos sobre la flora del Parque Natural Posets-Maladeta.
