Cinco equipos del proyecto Rust han adoptado una política que regula el uso de grandes modelos de lenguaje (LLM) en las contribuciones al monorepo rust-lang/rust. El texto, redactado originalmente por la autora de la entrada, no constituye la postura oficial del proyecto ni se aplica a toda su organización, sino a un ámbito concreto: la revisión y moderación de pull requests, la autoría de código generado con LLM, la apertura de issues descubiertos mediante IA y la inclusión de citas textuales de un LLM en issues o comentarios. El resto de colaboradores no debe modificar su forma de trabajar.
La política responde a tres problemas detectados: la pérdida de la señal que suponía un pull request bien elaborado como indicio de esfuerzo y comprensión; el agravamiento del déficit de personas revisoras, ya crónico, porque ahora es más fácil escribir código; y la pérdida de tiempo que provoca el copia y pega mecánico entre revisores y autores a través del modelo. En el momento de la publicación hay 1.281 pull requests abiertos en rust-lang/rust, una cifra que ilustra la carga acumulada sobre autores y revisores.
El texto distingue entre usos respetuosos —traducción de mensajes, búsqueda de diagnósticos deficientes o análisis de RFC— y usos que, a menudo sin mala intención, perjudican a la comunidad. También descarta la prohibición total del uso de IA, por ser incompatible con el gobierno por consenso de Rust, y prevé mecanismos para modificar o disolver la política en el futuro, incluido un posible sub-equipo que estudie su evolución.
