Cinco diseños clásicos de persianas para refrescar la casa sin aire acondicionado

Fuentes: The old-school way of keeping the summer heat out of your home

Frente al aire acondicionado, la arquitectura tradicional mediterránea y tropical ofrece soluciones centenarias para mitigar el calor en el interior de las viviendas. El artículo repasa cinco modelos de persianas y pantallas que regulan la luz, la ventilación y la privacidad sin consumir energía.

En los callejones de Génova, las persiane alla genovese son paneles de lamas divididos en dos partes que se abren al amanecer y al atardecer; la sección inferior, llamada gelosia ('celosía' en italiano), permite mirar hacia afuera sin ser visto. En Francia, las jalousies cumplen una función parecida: sus lamas orientables dejan observar el exterior mientras desvían la mirada del viandante. Surgieron en Marsella, pintadas de blanco o verde salvia para reflejar el sol y disimular el polvo, y se extendieron por París en el siglo XIX como recurso estético.

Las persianas Bahama, también conocidas como Bermuda, nacieron en el Caribe para resistir huracanes: se abren verticalmente desde la parte superior del marco y funcionan como marquesinas fijas que proyectan sombra y desvían la lluvia. En Malta, la muxrabija es una celosía de madera con patrones geométricos heredada del dominio árabe del siglo IX; no se abre ni se cierra, sino que forma una fachada transpirable integrada en el muro. Por último, en la Grecia antigua, entre el año 800 a. C. y el periodo helenístico, los huecos se sellaban con finas láminas de mármol translúcido que dejaban pasar la luz sin permitir el paso del viento, el polvo ni la lluvia.

Ante el avance del cambio climático y el consumo energético del aire acondicionado, el texto plantea recuperar estos sistemas pasivos, fabricados con materiales locales y adaptados al ciclo estacional, como una vía eficiente y sostenible para protegerse del calor.