Científicos británicos han recibido casi un millón de libras para investigar los movimientos y las zonas de cría de tres especies de tiburones amenazadas: el tiburón azul (blue shark), el cailón o marrajo sardinero (porbeagle) y el tiburón tollo (tope). La iniciativa, financiada por el programa Species Recovery Programme de Natural England, empleará etiquetas electrónicas para cartografiar las rutas migratorias, los hábitats y la respuesta de estos animales a la captura y suelta por parte de pescadores deportivos. Además, se combinarán datos de capturas obtenidos en puertos como Looe, Falmouth y Brightlingsea, y se realizarán ecografías para detectar hembras preñadas y localizar posibles áreas de parto y cría.
El equipo, en el que participan la Universidad de Exeter, el Angling Trust, la Marine Biological Association y la Pat Smith Database, prevé celebrar talleres y entrevistas estructuradas con al menos 45 pescadores para aprovechar su conocimiento acumulado sobre la ecología local y el tamaño de los ejemplares capturados a lo largo de las décadas. Los resultados servirán para actualizar la Red List de Inglaterra y revisar la guía para pescadores con el fin de aumentar la supervivencia de los tiburones liberados. El científico marino de la Universidad de Exeter, Matthew Witt, advirtió de que los tiburones costeros y oceánicos se encuentran entre los grupos animales más amenazados, pese a su enorme valor ecológico, cultural y económico. Su colega Bryce Stewart, investigador senior de la MBA, subrayó que persisten lagunas significativas sobre la distribución y abundancia de estas especies en aguas inglesas.
