Un equipo de investigadores del Helmholtz-Zentrum Dresden-Rossendorf (HZDR) y la Universidad de Rostock ha logrado convertir una lámina de plástico PET en nanodiamantes mediante pulsos láser de alta potencia. Este hito, publicado en la revista Nature Communications, permite capturar y examinar estas partículas intactas, superando la limitación de experimentos anteriores donde los diamantes solo existían durante el instante de la presión extrema.
El proceso consiste en disparar ondas de choque contra una película de 100 micrómetros de grosor, comprimiendo el carbono para formar nanodiamantes que sobreviven al retorno a condiciones normales. Los nanodiamantes resultantes tienen un diámetro medio de tres nanómetros y contienen aproximadamente 3.000 átomos de carbono. Cada disparo produce unos diez billones de partículas, aunque se requieren unos 100 disparos para obtener cientos de microgramos, una cantidad insuficiente para la producción industrial actual.
Dominik Kraus, físico del HZDR, destaca que este método ofrece mayor pureza y un rango de tamaño más estrecho que la fabricación con explosivos. Los nanodiamantes son útiles en sensores cuánticos, agentes de contraste para resonancias magnéticas y catalizadores para la descomposición de CO2. Aunque la técnica sigue siendo de laboratorio, los investigadores buscan escalar a miligramos utilizando láseres más potentes y frecuentes, además de explorar la fabricación de BC8, un material de carbono teórico más denso y duro.
