Un equipo de la Universidad del Norte de Kentucky ha logrado captar en tiempo real la tercera erupción del agujero negro supermasivo situado en el centro de la galaxia IC 3599, a 280 millones de años luz de la Tierra. El fenómeno, detectado el 31 de octubre de 2025, se produjo apenas 15,7 años después de la anterior, registrada en 2010, y 35 años después de la primera, observada en 1990. Las dos primeras erupciones se reconstruyeron a posteriori; esta es la primera captada mientras ocurría. Los científicos emplearon el telescopio de rayos gamma Neil Gehrels Swift, el observatorio de rayos X XMM-Newton y telescopios ópticos terrestres en los observatorios de Lick, Xinglong y la Montaña del Cáucaso. Durante el evento, el brillo del agujero negro se multiplicó por 50 respecto a sus niveles mínimos. Las observaciones indican que equivale a 2 millones de masas solares y que la eyección estaba compuesta principalmente por gases ionizados, sobre todo hierro altamente ionizado. El equipo descarta que la causa haya sido la destrucción de una estrella o la interacción con otro agujero negro, y propone que se trató de una inestabilidad en la presión de radiación del disco de acreción, que colapsa, expulsa el gas y vuelve a llenarse lentamente. Las erupciones no muestran una periodicidad fija, aunque se ha detectado una oscilación cuasi periódica de rayos X cada 7,4 horas cuyo origen se desconoce.
