Científicos alertan del riesgo de una superdispersión de especies invasoras por los barcos varados en el estrecho de Ormuz

Fuentes: Scientists warn of possible invasive species superspreader event due to stalling near Strait of Hormuz

Más de 1.500 buques permanecen inactivos en el golfo Pérsico y cientos más en el golfo de Omán a causa de los cierres intermitentes del estrecho de Ormuz, donde Estados Unidos reanudó la pasada semana un bloqueo naval tras los disparos iraníes contra petroleros. Un estudio publicado en la revista Biological Invasions advierte de que la paralización prolongada de los barcos puede provocar un biofouling masivo: microorganismos, algas, plantas e invertebrados se adhieren a los cascos y viajan con los buques a puertos de todo el mundo, распространя распространения распростра распростра распространения распространения.

Los autores explican que las pinturas antifouling pierden eficacia cuando los barcos permanecen mucho tiempo estacionados, como ocurrió durante la pandemia de COVID-19. El problema se agrava en el estrecho de Ormuz porque sus organismos están adaptados a temperaturas elevadas y alta salinidad, lo que aumenta su capacidad de sobrevivir en otros ecosistemas. Mario Tamburri, ecólogo marino de la Universidad de Maryland y autor principal, califica la situación de «peor escenario posible». Tras el zarpado, los buques se convierten en vectores de especies invasoras hacia ecosistemas vulnerables, como puertos industriales con biodiversidad ya estresada. Los expertos recomiendan limpiar los cascos antes de partir, idealmente con sistemas de aspiración que eviten devolver los organismos al agua, y piden endurecer la normativa, al estilo de Nueva Zelanda, que ya exige cascos limpios.