Un fallo técnico en el sistema de procesamiento de vuelos de Nats, proveedor de control aéreo del Reino Unido, provocó este miércoles la cancelación de cientos de vuelos y retrasos en cascada en aeropuertos de todo el país. Nats informó de que el problema, que impide a los controladores acceder a información esencial sobre aeronaves en el espacio aéreo británico, ya fue resuelto, aunque advirtió de que la recuperación será más larga de lo previsto debido al atasco acumulado. British Airways canceló o desvió más de 100 vuelos durante la tarde, afectando a decenas de miles de pasajeros, y advirtió de un «impacto significativo» en las operaciones durante los próximos días. En el aeropuerto de Heathrow, la falta de despegues saturó las pistas hasta impedir nuevas llegadas; en Gatwick se formaron largas colas en los mostradores de facturación y los pasajeros quedaron a la espera de información. Dublin, Glasgow, Edimburgo, Aberdeen e Inverness también sufrieron cancelaciones y retrasos, con 18 vuelos anulados en Glasgow y 29 en Edimburgo. La consecuencia es un embudo de aeronaves mal posicionadas por Europa cuya resolución llevará horas. El diputado Greg Smith reclamó explicaciones al Gobierno y a Nats, recordando que la secretaria de Transportes Heidi Alexander se comprometió tras el fallo de Swanwick del año pasado a reforzar la resiliencia del sistema.
