Ciento diecisiete países permiten el matrimonio infantil, tres veces más que los que autorizan el matrimonio igualitario

Fuentes: Ciento diecisiete países permiten el matrimonio infantil, tres veces más que los que autorizan el matrimonio igualitario

Ciento diecisiete países del mundo permiten el matrimonio de personas menores de edad, frente a solo treinta y ocho —37 Estados miembros de la ONU más Taiwán— que reconocen el matrimonio entre personas adultas del mismo sexo, según los datos cruzados del Atlas del Matrimonio Infantil de Girls Not Brides —basado en UNICEF— y del informe de mayo de 2026 de ILGA. La cifra incluye a Liechtenstein y Tailandia, que se sumaron al matrimonio igualitario en 2024 y 2025, a un ritmo de uno o dos países por año. En la actualidad, 640 millones de niñas y mujeres vivas se casaron antes de los 18 años, y cada año se suman 12 millones más —una cada tres segundos, según el Fondo de Población de la ONU—. La proporción global bajó del 21% al 19% en el último lustro, pero UNICEF calcula que, al ritmo actual, el objetivo de erradicar la práctica para 2030 requeriría avanzar veinte veces más rápido. Níger encabeza el ranking mundial con un 76% de niñas casadas antes de los 18, seguido de Chad con un 61%; nueve países, entre ellos Malí, Somalia y Nigeria, combinan además altas tasas con mutilación genital femenina. Algunos carecen de edad mínima legal: Yemen, Líbano —con dieciocho tribunales confesionales que fijan mínimos de 15 años— y, sin ley federal al respecto, Estados Unidos, donde 33 estados lo permiten con excepciones y California, Misisipi y Nuevo México no fijan ningún suelo de edad. España autorizó bodas desde los 14 años hasta la Ley 15/2015, que elevó el mínimo a 16 con emancipación previa; entre 1975 y esa reforma se registraron 28.685 bodas de menores de 15 años. Colombia prohibió la práctica sin excepciones en febrero de 2025, Bolivia en septiembre del mismo año y Chile en 2022. Según la OMS, el embarazo precoz es la primera causa de muerte mundial entre chicas de 15 a 19 años, con un riesgo de morir por complicaciones del parto que se duplica frente a las mujeres de 20 años y se multiplica por cinco entre las niñas de 10 a 14.