Instructure, empresa matriz de la plataforma educativa Canvas, acordó con los piratas informáticos que robaron datos en un ciberataque que generó caos entre estudiantes y profesores, muchos de ellos en período de exámenes finales. La compañía desconectó la plataforma temporalmente mientras investigaba el incidente. El grupo cibernético ShinyHunters había asumido responsabilidad por la brecha, amenazando con filtrar datos de casi 9.000 escuelas y 275 millones de personas si no recibían un rescate antes del 6 de mayo. Como parte del trato, los datos fueron devueltos a Instructure y los piratas informáticos proporcionaron confirmación digital de que destruyeron cualquier copia restante mediante registros borrados. La brecha incluyó números de identificación de estudiantes, direcciones de correo electrónico, nombres y mensajes de la plataforma. La compañía indicó que no encontró evidencia de que comprometieran contraseñas, fechas de nacimiento, identificaciones gubernamentales o información financiera. El ciberataque provocó pánico entre estudiantes y profesores que quedaron bloqueados fuera de la plataforma que utilizan para gestionar calificaciones y acceder a materiales de curso.
