El Chuwi Minibook X es un subportátil de 10,5 pulgadas con arquitectura x86_64 que revive el concepto de los netbook, pero adaptado a 2026. Incluye 16 GB de RAM LPDDR5, una unidad NVMe de 512 GB ampliable y un procesador Intel N150 de cuatro núcleos a 3,6 GHz. Su peso es de apenas 912 gramos y tiene un precio de 350 dólares, lo que lo convierte en una opción económica y ligera para quienes buscan un ordenador secundario o para experimentar.\n\nUno de los puntos más destacados es su compatibilidad con Linux, aunque con un inconveniente: la pantalla viene montada girada 270 grados por ser un panel de tableta barato. Para solucionarlo, el autor de la reseña detalla un proceso que incluye parches en GRUB, parámetros del kernel y ajustes en el entorno de escritorio, logrando un funcionamiento correcto. Todo lo demás (cámara, micrófono, altavoces, pantalla táctil, suspensión, Bluetooth y WiFi) funciona sin problemas.\n\nEl rendimiento es modesto pero suficiente para tareas cotidianas: 1295 puntos en single-core y 3332 en multi-core en Geekbench 6. La batería alcanza unas seis horas reproduciendo vídeo. El autor destaca que, pese a las críticas —pantalla mediocre con 50 Hz, teclado que solo registra pulsaciones en el centro exacto, touchpad sin botones físicos y sonido pobre—, el equipo cumple dentro de su rango de precio.\n\nLa conclusión es que el Chuwi Minibook X es como un "edificio antiguo" en el sentido de Jane Jacobs: un espacio barato donde probar ideas arriesgadas sin miedo a estropear el ordenador principal. Es ideal para experimentar con distribuciones como NixOS, gestores de ventanas como RiverWM o incluso Steam. Un ordenador divertido y funcional para Linuxeros que buscan versatilidad a bajo coste.
Chuwi Minibook X: el netbook que merecemos
