China transforma desierto en sumidero de carbono

Fuentes: China has planted so many trees around the Taklamakan Desert that it's turned this 'biological void' into a carbon sink

Un proyecto masivo de reforestación en China está transformando el desierto de Taklamakan, uno de los más grandes y áridos del mundo, en un sumidero de carbono. La investigación, publicada en la revista PNAS, revela que la vegetación plantada alrededor del desierto está absorbiendo más dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera de lo que emite. El desierto de Taklamakan, que abarca aproximadamente 337.000 kilómetros cuadrados, ha sido considerado un “vacío biológico” debido a sus condiciones extremadamente áridas y la expansión del desierto desde la década de 1950.

El programa “Gran Muralla Verde”, iniciado en 1978, ha implicado la plantación de más de 66 mil millones de árboles en el norte de China, con el objetivo inicial de frenar la desertificación. Aunque la efectividad del programa para reducir las tormentas de arena es debatida, los científicos ahora observan que la vegetación periférica está estabilizando las dunas de arena, aumentando la cobertura forestal y, crucialmente, actuando como un sumidero de carbono. El análisis de datos satelitales y observaciones terrestres muestra una correlación entre la expansión de la vegetación y el aumento de la absorción de CO2, con precipitaciones más altas durante la temporada de lluvias contribuyendo a este proceso. Este hallazgo sugiere un modelo exitoso para transformar desiertos en sumideros de carbono, ofreciendo una posible solución para la desertificación en otras regiones.