China roza a Francia como mayor productor de foie gras tras crecer de 2.000 a 14.000 toneladas

Fuentes: El foie gras era uno de los últimos símbolos culinarios blindados de Francia. No contaban con un rival que lo mide en toneladas: China

China se ha convertido en pocos años en el rival más serio de Francia en el mercado del foie gras, un producto considerado durante siglos un emblema gastronómico y de soberanía alimentaria gala. Mientras el sector francés celebra en 2025 un superávit comercial de 35,6 millones de euros y una recuperación hasta cerca de las 17.000 toneladas tras la crisis de gripe aviar —que en 2022 hundió la producción a unas 8.000 toneladas—, la producción china ha pasado de 2.000 a casi 14.000 toneladas en una década, situándose a escasa distancia del liderazgo francés.

El contraste de escala es notable: el productor medio francés ronda las 10 toneladas anuales, frente a explotaciones chinas como la de Li Fengshan, que produce 300 toneladas y aspira a 500, con cada operario manejando más de 400 ocas y hígados que superan el kilo. Además de la producción masiva, China ha transformado el significado del producto: del lujo elitista a ingrediente popular en arroces fritos, hotpot o postres, con platos de entre 4 y 10 dólares frente a los 15-40 euros en Francia.

Fabien Chevalier, presidente del CIFOG, reconoció que el sector francés "no los vio venir así". Los productores chinos ya preparan exportaciones a Corea del Sur, Japón, Rusia, el sudeste asiático y Emiratos Árabes Unidos, mercados donde el origen pesa menos que la etiqueta "foie gras". Francia confía en sus denominaciones de origen y su prestigio cultural, pero la automatización mediante robots de la alimentación forzada y los bajos costes chinos empiezan a cuestionar un dominio que parecía hereditario.