La Agencia de Vuelos Tripulados de China (CMSA) anunció el domingo el aplazamiento de la misión lunar Chang'e 7, que estaba prevista para despegar desde el centro espacial de Wenchang, en la isla de Hainan, a bordo de un cohete Larga Marcha 5. La agencia justificó la decisión apelando al principio de «proceder con prudencia y fiabilidad y garantizar el éxito absoluto», tras una evaluación integral que concluyó que las condiciones para el lanzamiento no se cumplían.
La misión, compuesta por un orbitador, un aterrizador, un rover y un pequeño módulo saltador, tenía como objetivo aterrizar en el polo sur de la Luna, una región de alto interés científico por sus posibles reservas de agua en forma de hielo. Su ventana de lanzamiento se abrió precisamente el domingo y debía permanecer abierta varios días.
Como causa más probable del aplazamiento, fuentes independientes apuntan al tifón Narra, con vientos de unos 45 mph (unos 72 km/h), equivalente a una tormenta tropical moderada, que desde hace días se desplaza por las aguas entre Hainan y China continental. El Joint Typhoon Warning Center prevé que el sistema permanezca en la zona entre dos y tres días, con condiciones meteorológicas adversas sobre la base de Wenchang.
En redes sociales, voces especializadas sugieren que la próxima ventana de lanzamiento adecuada no se abrirá hasta febrero o marzo, condicionada por la iluminación en las zonas polares de aterrizaje y por los 90 días de reconocimiento orbital lunar que exige el plan de vuelo. Otra hipótesis menos probable apunta a un problema técnico de última hora, aunque la agencia no ha confirmado ningún motivo adicional. El cohete Larga Marcha 5 comparte el motor YF-100 con el Larga Marcha 7A, perdido hace dos semanas durante el ascenso, pero los preparativos recientes sugieren que ese factor no es determinante.
Con el aplazamiento, Chang'e 7 queda en principio para 2027, en un contexto de competencia creciente con Estados Unidos por el establecimiento de presencia humana en el polo sur lunar.
