China ha completado con éxito las pruebas del imán superconductor más grande jamás construido para un reactor de fusión nuclear, un componente clave dentro del proyecto Centro Integral de Investigación para la Tecnología de Fusión (CRAFT) desarrollado en Hefei por el Instituto de Física de Plasma de la Academia China de las Ciencias. Tras seis años de trabajo, 47 patentes y 14 estándares técnicos, el imán de campo toroidal en forma de D, con 582 toneladas de peso y 21 metros de largo, fue diseñado para operar con una corriente nominal de 46,5 kiloamperios y superó las pruebas a 60 kiloamperios. El conjunto genera un campo magnético de hasta 14,5 teslas y se ensamblará en 16 bobinas para confinar el plasma a más de 100 millones de grados Celsius dentro del reactor.
El componente chino tiene 1,3 veces más volumen y tres veces más capacidad de almacenamiento de energía que el equivalente del ITER, el proyecto internacional de fusión en el que China participa junto a otros 35 países. Además, el equipo ha probado un solenoide central capaz de almacenar más de 6 megajulios. China, que en enero de 2025 batió un récord mundial al mantener plasma en estado estacionario durante 1.066 segundos en el tokamak EAST, se marca como objetivo lograr la primera ignición por fusión en 2027.
