China ha puesto en marcha en Pekín una plataforma nacional de identificación para robots humanoides que asigna un código único de 29 caracteres a cada unidad, desde su fabricación hasta su retirada. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información a través del comité HEIS, busca unificar los sistemas de codificación de los distintos fabricantes y facilitar la trazabilidad, el mantenimiento, la certificación y el reciclaje de estas máquinas.
El identificador se distribuye en cuatro bloques: los dos primeros caracteres indican el país de origen; los cuatro siguientes identifican al fabricante; un segmento de seis caracteres define el modelo y sus características técnicas; y los últimos 17 caracteres distinguen de forma individual a cada unidad. Según Yu Xiuming, subdirector del Instituto de Normalización Electrónica de China, el sistema permitirá abordar cuestiones de gobernanza, vigilancia y seguridad en el sector.
La plataforma ya cubre a más de 100 empresas chinas, reúne más de 200 modelos de robots humanoides y ha asignado identificadores a más de 28.000 unidades. En el proyecto colaboran más de 50 entidades, entre ellas el Instituto de Normalización Electrónica y la Sociedad China de Electrónica, junto con 20 ciudades y más de 30 compañías del sector. Pekín, Wuhan, Chengdu y Ningbo figuran entre las urbes adheridas al mecanismo de cooperación.
La medida llega cuando la industria robótica china vive su mayor expansión. La Federación Internacional de Robótica sitúa al país como el mayor mercado mundial de robots industriales en 2024, con 295.000 instalaciones anuales y un parque operativo superior a los dos millones de unidades. Los fabricantes nacionales alcanzaron una cuota del 57% en el mercado chino, superando por primera vez a los proveedores extranjeros. Sin embargo, MERICS advierte de que los humanoides todavía representan una parte mínima de la producción total y de que su despliegue masivo sigue pendiente.
