Un equipo de investigadores de la Universidad de Chongqing y el Segundo Instituto de Oceanografía de China ha identificado 11.742 grupos de virus en sedimentos de la fractura de Clarion-Clipperton, situada a 6.000 metros de profundidad en el Pacífico. De estos, 11.662 son completamente desconocidos para la ciencia, representando el 99,3% de las muestras analizadas. El estudio, publicado en la revista Nature, destaca la diversidad vírica extrema de esta zona abisal, donde los virus, principalmente bacteriófagos, interactúan con bacterias y arqueas en un entorno de alta presión y baja luz.
La zona, rica en níquel, cobalto y manganeso, es una de las mayores reservas minerales del planeta y ha generado interés por parte de potencias como China, que posee cinco contratos de exploración con la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos. Aunque no se ha iniciado la explotación comercial, los científicos advierten que la extracción de nódulos polimetálicos podría alterar permanentemente el ecosistema, con efectos que podrían persistir durante décadas. Este hallazgo subraya la desconocida biodiversidad microscópica de los fondos oceánicos y ofrece una referencia crucial para evaluar el impacto ambiental de futuras operaciones mineras en esta región.
