Las empresas eléctricas chinas como BYD, Xpeng, Chery, Leapmotor, Geely y Xiaomi están adoptando la robótica humanoid como nueva estrategia de ventas, aprovechando la experiencia en el sector automotriz para escalar su producción. Según un informe reciente de Morgan Stanley, las compañías chinas fabricaron y vendieron el 97% de los robots humanoides del mundo en la primera mitad de 2026, con predicciones de que las 50.000 unidades de este año se multiplicarán para 2030, alcanzando aproximadamente 446.000 unidades. Este crecimiento se impulsa por la economía de escala, permitiendo a los fabricantes reducir los costos de fabricación y vender los robots por menos dinero, aunque ganando más por el camino. El mercado chino se estima en unos 2.100 millones de dólares y se espera un crecimiento del 60% para 2027. En paralelo, la robótica humanoid se ha convertido en una prioridad del Plan Quinquenal de China, que busca convertirse en la primera potencia mundial. Elan Musk ha descartado la categoría de 'empresa de coches' para Tesla, lo que refuerza la visión de la empresa como una entidad de robótica. La ventaja de China radica en la disponibilidad de componentes locales y la capacidad de escalar la producción, lo que permite a las marcas chinas competir directamente con las de EE. UU. en el mercado global de robots autónomos.
