El astillero Guangzhou Shipyard International (GSI), filial de la estatal China State Shipbuilding Corporation (CSSC), entregó a finales de junio su tercer megabuque de la serie capaz de transportar 10.800 vehículos en cada travesía. El primero, bautizado Glovis Leader, fue entregado en abril y se convirtió en el primer buque del mundo en superar la barrera de los 10.000 coches por viaje. Los tres barcos operarán para la naviera surcoreana Hyundai Glovis en rutas entre Corea del Sur, el sudeste asiático, Norteamérica y Europa.
Estos buques pertenecen a la categoría PCTC (Pure Car and Truck Carrier): miden 230 metros de eslora, 40 de manga y distribuyen la carga en 14 cubiertas, cinco de ellas elevables para acomodar autobuses o maquinaria pesada. Pueden propulsarse con GNL o combustible convencional. La capacidad media de estos barcos se ha duplicado en una década: de 6.000-7.000 vehículos en 2014 a más de 10.000 en la actualidad.
El auge responde a la explosión de las exportaciones chinas de vehículos, especialmente eléctricos, que disparó los fletes por la escasez de navires disponibles. China pasó así de depender de navieras surcoreanas, japonesas y noruegas a construir su propia flota. Marcas como BYD ya operan ocho buques propios con los que exporta más de un millón de vehículos al año. GSI acumula más de 40 pedidos y ha completado 26 entregas, con el 95% destinado a clientes extranjeros. El récord de capacidad, no obstante, será pronto superado por la serie Shaper de la noruega Wallenius Wilhelmsen, que alcanzará los 11.700 vehículos.
