El Gobierno checo aprobó este lunes una propuesta para prohibir el uso de teléfonos móviles en las escuelas de infantil y primaria de todo el país a partir de septiembre de 2027, según anunció el primer ministro Andrej Babiš tras la reunión del Consejo de Ministros. Hasta ahora, cada centro decidía si permitía o no estos dispositivos durante las clases o los recreos; la nueva normativa los prohíbe también entre clases, salvo causas excepcionales como motivos de salud, y no afecta a la secundaria, la formación profesional ni la universidad.
En la misma sesión, el Ejecutivo dio luz verde a una reforma del sistema de pensiones que incrementa las prestaciones para mayores de 80 años en 500 coronas checas cada cinco años desde 2027, y aumenta la pensión de los jubilados que continúan trabajando a partir de 2028. El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Aleš Juchelka, explicó que la medida busca «recompensar a quienes quieren mantenerse activos tras la jubilación» y simplificar el conjunto del sistema.
El presidente Petr Pavel visitó el festival Colours of Ostrava, donde defendió en una entrevista con Radio Czech el papel de los certámenes culturales —como Karlovy Vary, Colours of Ostrava o el eslovaco Pohoda— como espacios de diálogo en una sociedad «parcialmente dividida».
En el transporte público de Praga, un tren vacío de la línea C colisionó con un cochecito de bebé que cayó a la vía, interrumpiendo el servicio unos 45 minutos entre Florenc y Pražského povstání. Además, el consistorio praguense aprobó una tarifa de 100 coronas por viaje en el nuevo funicular de Petřín, que reabrirá en septiembre.
