Chats privados de usuarios de Claude, el chatbot de inteligencia artificial desarrollado por Anthropic, quedaron expuestos en los motores de búsqueda de Google y Bing durante el pasado fin de semana debido a un fallo en los controles de indexación de la compañía. El incidente, que reaviva el debate sobre la privacidad en las plataformas de IA generativa, permitió que conversaciones que los usuarios creían compartir de forma privada fueran accesibles para cualquier persona que realizara búsquedas específicas.
El problema fue detectado por miembros del subreddit dedicado a Claude, quienes descubrieron que al realizar búsquedas con el parámetro "site:claude.ai/share" en Google, el motor de búsqueda devolvía decenas de resultados de conversaciones aparentemente compartidas de forma privada. Según pudo comprobar el medio Futurism, entre los chats expuestos había documentos confidenciales de empresas, informes médicos, resultados de ensayos clínicos con datos de pacientes e incluso información personal de menores. El diario Wired también revisó una muestra de las páginas afectadas y confirmó que contenían temas delicados, como consultas sobre afiliación política, cuestiones deontológicas de abogados en Kansas y conversaciones de role play erótico.
El origen técnico del problema reside en cómo Anthropic gestiona los enlaces públicos que genera su función "Compartir chats". Aunque la compañía incluía desde al menos septiembre de 2025 instrucciones en su archivo robots.txt para indicar a los rastreadores web que no indexaran esas conversaciones, esta medida resultó insuficiente. Tanto Google como Bing reconocen en su documentación técnica que robots.txt no garantiza por sí solo que una página quede fuera de los resultados de búsqueda. Para lograr ese efecto, es necesario incluir una etiqueta HTML "noindex" en cada página individual o un encabezado "x-robots-tag" en la respuesta del servidor.
WIRED constató que las páginas de chats compartidos revisadas carecían precisamente de esa etiqueta "noindex", lo que permitió que motores como Bing indexaran alrededor de 612 resultados en claude.ai/share. En el caso de Google, los resultados que se mostraban en el momento del aviso público ya habían sido retirados al cierre de esta edición, aunque las páginas técnicamente siguen sin la etiqueta protectora, por lo que podrían volver a aparecer en búsquedas futuras.
La función de compartir chats de Claude genera una URL pública que, según la propia interfaz, "cualquier persona con el enlace puede ver", de forma similar a los enlaces públicos de servicios como Google Drive. Sin embargo, Anthropic no advertía explícitamente de que dichos enlaces podían ser indexados por motores de búsqueda, dejando la conversación accesible para toda la internet y no solo para quien dispusiera del enlace directo.
Este es el segundo episodio de este tipo que afecta a Anthropic en menos de un año. En septiembre de 2025, la compañía ya recibió críticas tras descubrirse que cientos de transcripciones de conversaciones con Claude aparecían en búsquedas de Google. En aquella ocasión, Anthropic explicó a Forbes que confiaba en robots.txt para impedir el acceso de los rastreadores, una respuesta que, como demuestra el incidente actual, no era suficiente.
El portavoz de Google, Ned Adriance, declaró a WIRED que la indexación de páginas compartidas de Claude es responsabilidad de Anthropic. "Ni Google ni ningún otro motor de búsqueda controla qué páginas se hacen públicas en la web, y estas páginas fueron indexadas por múltiples motores de búsqueda", señaló Adriance, añadiendo que ofrecen a los propietarios de sitios "controles claros" para decidir si sus páginas pueden ser rastreadas o indexadas y que siempre respetan esas directivas. Microsoft, propietaria de Bing, no facilitó comentarios antes de la publicación.
Anthropic, por su parte, no respondió a las múltiples solicitudes de declaración de WIRED ni a las preguntas sobre por qué no se incluía la etiqueta "noindex" en las páginas de chats compartidos.
El caso ilustra una tensión más amplia en el ecosistema de la inteligencia artificial generativa. A pesar de que robots.txt no garantiza la no indexación, los principales laboratorios de IA —incluidos Anthropic, Meta y OpenAI— siguen utilizando este mecanismo como referencia para otras cuestiones, como impedir que los rastreadores de sus competidores accedan a sus sitios para entrenar modelos. OpenAI y Meta tampoco respondieron a las solicitudes de WIRED sobre esta práctica.
Para los usuarios preocupados por la privacidad de sus conversaciones, la plataforma permite gestionar los chats compartidos en Configuración > Privacidad > Chats compartidos, donde es posible revisar y revocar el acceso a conversaciones previamente publicadas.
De momento, los enlaces que aparecían en Google han dejado de estar visibles en las búsquedas, aunque la ausencia de la etiqueta "noindex" mantiene el riesgo latente de una nueva indexación. Anthropic no ha anunciado públicamente cambios técnicos para corregir de raíz esta vulnerabilidad ni ha ofrecido una disculpa formal por el incidente.
