ChatGPT y Gemini superan los 1.000 millones de usuarios en plena carrera de la IA
Google confirmó esta semana que Gemini alcanzó los 1.000 millones de usuarios activos mensuales, convirtiéndose en el producto de más rápido crecimiento en la historia de la compañía y en la decimocuarta aplicación de Google en cruzar esa barrera. El anuncio, realizado por el CEO Sundar Pichai a través de la red social X, se produce apenas semanas después de que OpenAI revelara que ChatGPT también superó la marca de los 1.000 millones de usuarios, lo que consolida una nueva fase en la competencia por liderar el mercado de la inteligencia artificial conversacional.
La noticia llega en un momento de aceleración sin precedentes para el sector. Según The Verge, OpenAI no hizo público el hito de los 1.000 millones de usuarios hasta el pasado 6 de agosto, cuando lo incluyó de forma discreta en una publicación de blog sobre los hábitos de uso de la inteligencia artificial. Datos externos de Reuters apuntaban que ChatGPT había cruzado esa cifra ya en junio, aunque la vocera de la compañía, Lindsay McCallum, se limitó a confirmar que el servicio superó los 1.000 millones de usuarios mensuales "hace algún tiempo" y los 1.000 millones semanales en julio. En febrero, OpenAI había reportado 900 millones de usuarios activos por semana, lo que implica una desaceleración notable del crecimiento que durante años fue presentado como el más rápido de la historia del software.
El avance de Gemini, por contraste, ha sido fulgurante. Ars Technica recuerda que en febrero la aplicación apenas superaba los 750 millones de usuarios mensuales, cifra que ascendió a 950 millones a finales de julio, según los resultados financieros de la compañía. El portavoz de Google, Alex Joseph, confirmó que el umbral de los 1.000 millones se cruzó la semana previa al anuncio oficial. Al igual que ocurre con ChatGPT, las métricas de ambas plataformas no son directamente comparables al mezclar usuarios semanales y mensuales, pero la lectura más sencilla, según The Verge, es que ChatGPT sigue siendo la plataforma de mayor tamaño, mientras que Gemini podría estar creciendo a un ritmo superior.
Un dato revelador es que las cifras anunciadas por Google se refieren únicamente al uso de la aplicación Gemini y de su interfaz web, sin contabilizar las integraciones en servicios como Gmail, Drive o el buscador. No obstante, sí se incluye el asistente que viene preinstalado en los teléfonos Android, lo que supone una ventaja estructural considerable para Google. El jefe de Gemini, Josh Woodward, reveló que la aplicación cuenta con más de 100 millones de usuarios activos en iOS, lo que implica que la inmensa mayoría de la base de usuarios utiliza dispositivos Android.
El uso cotidiano de Gemini también ofrece pistas sobre cómo esta tecnología se está integrando en la vida diaria. Ars Technica destaca que el 63 % de los usuarios activos recurren a la entrada por voz, y que un porcentaje creciente lo hace exclusivamente de esta forma. Entre quienes utilizan Gemini Live, el modo conversacional en tiempo real, un 20 % comparte la cámara y la pantalla de su dispositivo con el asistente. En el ámbito educativo, el 38 % de las consultas relacionadas con tareas escolares incluyen algún archivo adjunto, un patrón que ha llevado a Google a preparar nuevas herramientas de estudio. En paralelo, la función de generación de imágenes, conocida internamente como Nano Banana, produce 150 millones de imágenes diarias, todas ellas etiquetadas con el sistema de marca de agua SynthID, aunque Ars Technica advierte sobre las limitaciones de esta tecnología para distinguir lo auténtico de lo artificial.
El contexto competitivo se ha vuelto mucho más complejo. Anthropic, cuyo asistente Claude ha experimentado un crecimiento destacado en el segmento de pago, no divulga sus cifras de usuarios y las estimaciones lo sitúan en decenas de millones. Además, los modelos chinos han irrumpido con fuerza, añadiendo un nuevo actor a la carrera. The Verge subraya que, aunque ChatGPT conserva el reconocimiento de marca y una posición dominante, su ventaja se ha erosionado de forma considerable tras años de liderazgo indiscutible.
El hito de los 1.000 millones de usuarios marca el final de una etapa. A partir de ahora, las grandes tecnológicas deberán competir no por captar nuevas audiencias, sino por encontrar usos sostenibles y modelos de negocio capaces de monetizar una escala sin precedentes en la historia de la tecnología de consumo.
