OpenAI, Anthropic, Google, Meta y Mistral se han sumado al código de transparencia del Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, en vigor desde el 2 de agosto, que obliga a que los contenidos creados o editados con IA puedan identificarse de forma clara. La adhesión es voluntaria, aunque las obligaciones de transparencia tienen carácter legal. xAI no figura entre los firmantes, aunque sí participa en otras partes del marco europeo.
Para distinguir los contenidos generados por IA, las compañías emplearán dos sistemas: los metadatos de procedencia C2PA, que funcionan como un historial del origen y las modificaciones del archivo, y las marcas de agua digitales, señales en su mayoría invisibles. OpenAI incorpora metadatos C2PA y la marca SynthID en las imágenes creadas con ChatGPT, Codex y su API, y dispone de herramientas para verificar la procedencia. Anthropic aplica una estrategia similar en Claude, añadiendo metadatos de presencia firmados digitalmente; estas marcas pueden aparecer incluso cuando Claude solo corrige, resume, traduce o transforma un texto.
La Comisión Europea reconoce que estas señales no son infalibles: tanto los metadatos como las marcas de agua pueden resultar difíciles de localizar tras determinadas modificaciones. El objetivo del código no es crear una etiqueta imposible de eliminar, sino facilitar el conocimiento de la procedencia de los contenidos y evitar que las creaciones generadas o modificadas por IA se presenten de forma engañosa como obra humana.
