El candidato progresista Iván Cepeda reconoció este miércoles la derrota en las elecciones presidenciales celebradas el pasado domingo en Colombia y aceptó el triunfo del ultraderechista Abelardo de la Espriella, quien se impuso con 12,9 millones de votos (49,78%) por menos de un punto porcentual de diferencia. En una declaración pública, Cepeda, candidato del Pacto Histórico y la Alianza por la Vida, asumió el resultado como "un acto de responsabilidad democrática" y subrayó que las diferencias políticas deben resolverse mediante la participación ciudadana, el respeto institucional y la deliberación pública.
El senador destacó que la diferencia entre ambos candidatos fue "extraordinariamente estrecha", reflejo tanto de la intensidad del debate durante la campaña como de la responsabilidad que asumirán las fuerzas políticas ante el futuro del país. Indicó además que el escrutinio de las autoridades electorales está "prácticamente concluido" y agradeció a testigos, abogados y observadores que vigilaron los comicios.
Aunque aceptó la victoria de De la Espriella, Cepeda anunció que ejercerá una oposición firme frente al nuevo Gobierno. Advirtió que defenderá la democracia y las libertades públicas, y rechazó de antemano la estigmatización de los movimientos sociales, el trato a la juventud y a la ciudadanía organizada como "enemigos internos", las actitudes "machistas u homófobas" desde la Presidencia y cualquier restricción a la libertad de expresión. La aceptación llega tres días después de la segunda vuelta y contribuye a despejar las dudas sobre unos comicios definidos por su ajustado desenlace.
