José Luis Gómez Pardo, CEO de Nixval, un centro de datos neutro en Valencia, analiza el impacto de la inteligencia artificial en la infraestructura tecnológica y la necesidad de soberanía de datos en la Unión Europea. Durante las jornadas previas al Tech Show Madrid, Pardo argumenta que los centros de datos son esenciales para la interconexión de redes, comparándolos con los aeropuertos que facilitan el tránsito de pasajeros sin ser propietarios de los aviones. Su empresa, operativa desde hace casi dos décadas, destaca por alojar a múltiples operadores de internet bajo condiciones de neutralidad, lo que permite que el tráfico generado en la Comunidad Valenciana se procese localmente y reduce la dependencia de infraestructuras externas en caso de catástrofes o apagones.
El ejecutivo defiende la importancia de tener centros de datos ubicados en países de la UE, controlados por capitales nacionales, para garantizar la soberanía tecnológica. Sin embargo, advierte sobre los riesgos de la regulación actual, especialmente el proyecto de Real Decreto de sostenibilidad que exige cubrir el 80% del consumo con energías renovables nuevas. Pardo señala que, aunque la base regulatoria es positiva, la implementación técnica y la correspondencia horaria presentan desafíos significativos que podrían asfixiar a la industria en expansión. Su postura sugiere que la regulación debe seguir al desarrollo tecnológico para no obstaculizar el liderazgo europeo en la computación avanzada.
