A partir de este año, los proyectos de centros de datos ubicados en zonas rurales designadas como zonas de oportunidad federal podrán acceder a beneficios fiscales corporativos específicos. Esta expansión, impulsada por la Ley One Big Beautiful Bill Act, busca reducir las barreras para inversiones a gran escala en áreas de bajo ingreso, aunque expertos advierten que el impacto económico local podría ser limitado. Según el Instituto Searchlight, más de 100 centros de datos en desarrollo en zonas rurales podrían calificar, aunque otras estimaciones sugieren que el número real podría superar las 1.500 instalaciones. Las grandes tecnológicas como Amazon, Meta, Microsoft y Google han negado activamente el uso de estos beneficios, atribuyendo sus decisiones a criterios de selección de sitio basados en acceso a talento y terreno, no a incentivos fiscales. Sin embargo, la falta de transparencia en la divulgación de estos datos impide verificar con certeza quién está aprovechando la política. Mientras tanto, el senador Josh Hawley ha presentado legislación para eliminar estos beneficios, argumentando que protegen la propiedad agrícola. El programa, que costará aproximadamente 40.900 millones de dólares en la próxima década, enfrenta críticas por no garantizar la creación de empleo sostenible, ya que los centros de datos requieren menos mano de obra que otras industrias tradicionales.
