Cada primer domingo de agosto, el municipio gallego de Catoira, situado en la desembocadura del río Ulla, celebra la Romaría Vikinga, una recreación histórica que rememora las incursiones normandas de los siglos IX y X y la defensa de las rutas fluviales hacia Santiago de Compostela. Desde 1961, decenas de vecinos disfrazados de guerreros escandinavos desembarcan en la costa a bordo de un drakkar, ante la mirada de miles de asistentes. La representación tiene como escenario las Torres de Oeste, una fortaleza levantada en la Alta Edad Media para proteger el territorio de los ataques vikingos y normandos; del conjunto original de siete torres solo se conservan los restos de dos. Tras la recreación, la jornada continúa con un mercado medieval, una comida popular y una verbena. La Xunta de Galicia enmarca la fiesta como cita de referencia del calendario festivo gallego, capaz de aunar patrimonio histórico, divulgación y participación vecinal. La celebración combina teatro popular, gastronomía artesanal y turismo cultural, y consolida a Catoira como uno de los destinos más singulares del noroeste peninsular.
