Caterpillar está trasladando las décadas de experiencia adquiridas en la automatización de operaciones mineras para resolver los desafíos de integración de la inteligencia artificial en entornos industriales complejos. La empresa, que ya comercializa camiones autónomos y equipos de perforación remotos, busca ahora aplicar estas lecciones a sitios de construcción, canteras y fábricas más dinámicos.
Jaime Mineart, CTO de Caterpillar, explicó durante la conferencia Ai4 en Las Vegas que el asistente Cat AI permite a los técnicos utilizar comandos de voz para acceder a procedimientos de reparación y diagnosticar fallos en tiempo real. Esta herramienta se apoya en una base de datos propia que incluye información de 1,6 millones de activos conectados globalmente y más de 16 petabytes de datos estructurados.
La compañía también emplea IA para generar gemelos digitales y modernizar código legado mediante agentes autónomos. Sin embargo, Mineart advirtió que el mayor obstáculo no es la tecnología en sí, sino la transformación de los flujos de trabajo y la colaboración entre humanos y máquinas. Para facilitar esta transición, Caterpillar invertirá 100 millones de dólares en cinco años en capacitar a sus 118.000 empleados en IA y robótica.
Este impulso tecnológico coincide con un fuerte crecimiento financiero: los ingresos trimestrales alcanzaron un récord de 20.500 millones de dólares, impulsados por una demanda del 72% en equipos de generación de energía para centros de datos.
