El investigador Jacob Gold publica una carta abierta dirigida a Dario Amodei, CEO de Anthropic, tras el compromiso público de su empresa y OpenAI de ralentizar el desarrollo de modelos de frontera mediante evaluadores externos. Gold argumenta que las regulaciones tradicionales son insuficientes y propensas a la captura regulatoria, ya que las grandes empresas pueden dictar las normas y proteger sus márgenes. En su lugar, propone una medida drástica pero efectiva: exigir que todos los modelos disponibles al público se publiquen con sus pesos abiertos. Esta exigencia, aunque no afectaría a los modelos internos de investigación, reduciría las valoraciones de mercado basadas en la propiedad intelectual cerrada, limitando así el capital disponible para futuros entrenamientos y frenando el progreso de todos los laboratorios simultáneamente. Gold destaca la coherencia de Amodei, quien fundó Anthropic con la seguridad como prioridad y aceptó pérdidas millonarias por derechos de autor, para instarlo a liderar esta transformación estructural que priorizaría el bien común sobre la ventaja competitiva.
