El director de software de Rivian, Wassym Bensaid, explicó en una entrevista en el pódcast Decoder de The Verge por qué la marca sigue sin integrar CarPlay en sus vehículos. Su argumento central es que las soluciones de proyección de pantalla, como CarPlay, ocupan todos los píxeles del sistema de infoentretenimiento e interfieren con la experiencia que la marca quiere ofrecer al conductor. Rivian mantiene una posición de no incorporar CarPlay, ni en el R1T, R1S, ni en los futuros R2 y R3X.
El artículo rebate esa postura con tres argumentos técnicos. Primero, la versión estándar de CarPlay no invade toda la pantalla: en un Volvo XC90, la interfaz de CarPlay ocupa solo una zona central, mientras que el resto muestra la UI del fabricante. Segundo, Apple ya ofrece CarPlay Ultra, una variante que sí toma el control de todas las pantallas pero con espacios para la interfaz del fabricante. Tercero, CarPlay es opcional y complementario: si la interfaz nativa de Rivian es superior, los usuarios simplemente no recurrirán a CarPlay, pero debe existir como alternativa.
El autor, Casey Liss, reconoce el atractivo de los vehículos Rivian —ha conducido un R1T y un R1S— y asegura que llegó a considerar un R2. Sin embargo, descarta la compra mientras la marca no incorpore CarPlay, una funcionalidad que califica como requisito indispensable desde 2017. Su conclusión es que la negativa de Rivian limita artificialmente su base de clientes potenciales y que añadir CarPlay, al ser aditivo, no comprometería la identidad del sistema propio.
