En un discurso pregrabado emitido el domingo, el Primer Ministro Mark Carney advirtió que la estrecha relación histórica de Canadá con Estados Unidos, antes considerada una fortaleza, se ha convertido en una “debilidad” debido a las políticas económicas más proteccionistas de la administración Trump. Carney enfatizó que el mundo es ahora más “peligroso y dividido”, y que Canadá necesita reevaluar sus relaciones internacionales y adoptar una nueva estrategia nacional. El discurso, que buscaba establecer un canal de comunicación directa con los canadienses, destacó el impacto de los aranceles estadounidenses en industrias como la automotriz, el acero y la madera, generando incertidumbre y frenando la inversión. Carney presentó el plan “Canada Strong”, diseñado para proteger a la nación de las políticas estadounidenses, y propuso iniciativas ambiciosas como la creación de nuevos corredores comerciales y energéticos, y la expansión de la capacidad de energía limpia. El Primer Ministro hizo referencia a figuras históricas como Sir Isaac Brock, enfatizando la importancia de la unidad canadiense para superar los desafíos actuales y recuperar el control del futuro del país, invocando una práctica de “orientación prospectiva” similar a la utilizada durante su gestión en el Banco de Canadá.
