El editor alemán Carlsen Verlag ha presentado una demanda contra OpenAI ante el Tribunal Regional de Múnich I por considerar que ChatGPT genera copias casi idénticas de los libros infantiles "NEINhorn", del autor Marc-Uwe Kling y la ilustradora Astrid Henn, a partir de sus obras protegidas por derechos de autor. El editor afirma que el chatbot no solo reproduce textos, sino que ofrece ilustraciones calcadas del original, añade personajes y escenarios no mencionados e incluso genera maquetas completas de libros con cubierta, faja, colofón, ISBN inventado y logotipo de editorial. Carlsen sostiene que estas reproducciones tan detalladas solo son posibles si los originales se usaron "de forma ilícita" para entrenar los modelos de lenguaje e imagen de OpenAI y quedaron memorizados en ellos. La editora, perteneciente al grupo Bonnier, reclama que OpenAI cese en el uso no licenciado de las obras protegidas, haga público el alcance de las irregularidades y abone la indemnización correspondiente. El consejero delegado de Bonnier Alemania, Christian Schumacher-Gebler, defendió la postura de la compañía. Kling calificó de "robo" lo ocurrido y recordó que quien descarga una película, un libro o un audiolibros de forma ilegal se enfrenta a sanciones severas. Henn, por su parte, equiparó el uso no autorizado de sus ilustraciones, fruto de meses de trabajo, con el robo de secretos empresariales vendidos en la darknet. No es la primera vez que Carlsen aborda el uso de sus obras por la IA: hace un año ya amenazó con acciones legales contra los memes de la figura Conni generados con IA por su contenido ofensivo o violento. OpenAI ya ha sido demandada en el mismo tribunal de Múnich por la GEMA, que ganó el caso.
