Un equipo dirigido por el doctor Charalambos Antoniades, con apoyo de la British Heart Foundation, ha desarrollado CaRi-Heart, una herramienta de inteligencia artificial capaz de predecir el riesgo de infarto de un paciente hasta una década antes de que se produzca. El sistema analiza tomografías computarizadas (TAC) del corazón y extrae información invisible para el ojo humano, lo que permite a los médicos adaptar la medicación y aplicar tratamientos preventivos en lugar de reactivos.
Según Antoniades, si la herramienta se aplicase a las 350.000 TAC cardíacas que se realizan cada año en el Reino Unido, en cinco años podrían prevenirse 1.700 muertes cardíacas, 2.700 infartos, 1.600 insuficiencias cardíacas y accidentes cerebrovasculares, alrededor de 6.000 eventos adversos graves. En términos relativos, las reducciones estimadas serían del 11 % en muertes cardíacas, del 10 % en ataques no mortales, del 4 % en ictus y del 4 % en insuficiencias cardíacas, lo que suma cerca de un 30 % menos de episodios cardiovasculares graves.
El siguiente objetivo del equipo es conseguir la aprobación del Instituto Nacional para la Excelencia en la Salud y la Atención (NICE) británico para extender su uso a los hospitales del Reino Unido. La iniciativa se enmarca en la creciente aplicación de la IA en ámbitos sanitarios más allá de los chatbots o los generadores de imagen.
