El gigante estadounidense de tecnología sanitaria CareCloud ha comenzado a enviar cartas a cientos de miles de personas para informarles del robo de sus historiales médicos en un ciberataque ocurrido el pasado marzo. Según documentos presentados ante las fiscalías generales de varios estados, a los que ha tenido acceso TechCrunch, la brecha afecta ya a 345.000 personas en todo el país, una cifra que previsiblemente seguirá creciendo a medida que se registren más notificaciones.
CareCloud, con sede en Nueva Jersey, almacena historiales clínicos de más de 45.000 proveedores sanitarios en Estados Unidos. De acuerdo con la notificación remitida a la fiscalía de California, los atacantes tuvieron acceso a uno de sus almacenes de datos de historias clínicas electrónicas durante al menos seis días, entre el 10 y el 16 de marzo. La compañía reconoció que un pirata informático "afirmó haber exfiltrado datos de las bases de datos", aunque no explicó cómo se realizó esa comunicación, un modus operandi habitual cuando los atacantes envían muestras de lo robado junto a un rescate para evitar su publicación.
Los datos sustraídos incluyen nombres, direcciones postales, números de la Seguridad Social, documentos de identidad oficiales como pasaportes o carnés de conducir, información financiera (cuentas bancarias y tarjetas de pago) y un voluminoso conjunto de datos médicos. CareCloud confirmó además que los intrusos accedieron a su almacenamiento de datos alojado en Amazon Web Services. El consejero delegado, Stephen Snyder, no respondió a las preguntas de TechCrunch. La filtración se suma a otras recientes en el sector sanitario estadounidense, como las de TriZetto (3,4 millones de afectados) y NYC Health + Hospitals (1,8 millones).
