Un estudiante de ingeniería del MIT ha desarrollado un método de caracterización para evaluar el rendimiento de motores sin escobillas de bajo costo destinados a robots de carrera pequeños. El objetivo es superar las limitaciones de los controladores industriales o de juguete, que no ofrecen la precisión y el control de par necesarios para la locomoción dinámica. El proyecto, realizado como tesis de ingeniería, analiza motores de marcas como Turnigy y Flycat mediante desmontaje mecánico y mediciones eléctricas en un banco de pruebas. Se miden la resistencia entre líneas y la forma de onda de la fuerza contraelectromotriz (back-EMF) a velocidad constante, utilizando un taladro inalámbrico y un osciloscopio. A partir de estos datos, se calcula la constante de par (Kt) y la constante del motor (Km), una métrica que indica la capacidad de torque por disipación de potencia y es independiente del enovelado de los bobinados. El análisis revela que, aunque estos motores son adecuados para vehículos de control remoto, su bajo control de corriente y alta demanda de amperaje los hacen poco útiles para robots que requieren ráfagas de corriente elevadas y control preciso. El autor concluye que la geometría pancake (gran diámetro, pequeña profundidad) ofrece mayor densidad de torque por masa, pero la construcción actual de estos motores no está optimizada para el control de par dinámico requerido en la robótica bímica. Este trabajo sirve como base para diseñar un prototipo de pierna de dos grados de libertad utilizando motores de control remoto.
